domingo, 28 de octubre de 2018

TIMON DE MI BARCA


En noches serenas vi andar, ya despierto,
al borde de alguna quimera vacía,
el color opaco de la voz del tiempo
volando en su sombra, azul y ficticia.
Asumí en la calle un sonido incierto:
veleidad extraña, corona de ausencias,
soledad eterna de todos los puertos,
y allí, en las entrañas, clavo de impotencias.
Cruda faz, mentira, de momentos negros.
Timón de mi barca, pasión marinera,
que de pronto encuentra su ritmo siniestro.
Y así, como el ave, su nido deshecho,
reconstruye el sueño, luz aventurera,
recibe sin pena, cada desencuentro.