Cuando el mito desaparece,
las sombras vuelven a colmar la noche
del espíritu,
con todos sus contornos reales.
las sombras vuelven a colmar la noche
del espíritu,
con todos sus contornos reales.
Y la realidad surge:
en el fondo de una copa vacía,
de una calle intransitada,
de una alegría con olor a ausencia,
de una voz,
que, aunada a sonidos ajenos
se quiebra…
en el fondo de una copa vacía,
de una calle intransitada,
de una alegría con olor a ausencia,
de una voz,
que, aunada a sonidos ajenos
se quiebra…
Es como el tiempo en que queda
atrás la Primavera,
con su aroma de azucenas nuevas,
y sus ruidos de parques, y de toboganes
y de niños que saltan,
sobre la rueda gigante de un juego en la plaza.
atrás la Primavera,
con su aroma de azucenas nuevas,
y sus ruidos de parques, y de toboganes
y de niños que saltan,
sobre la rueda gigante de un juego en la plaza.
Como la luz va al alba,
se va la idolatría,
por los gestos y los símbolos
a hundirse en su propio remolino.
se va la idolatría,
por los gestos y los símbolos
a hundirse en su propio remolino.

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