jueves, 12 de julio de 2018

EL PAJARO ENREDADO








Caer en un abismo
distorsionado y grave,
de pájaros mezquinos
sin vocación de ave.
Volver a ser el ritmo
desde tu propia clave;
que te asombre el mutismo
de paredes sin llave.
¡Pero no me llames! ¡No!
Entonces no me llames.
No habrá voz en tu grito,
solo estará el desgarre
de tus cuerdas vocales,
digeridas,
por el engranaje
de tu esófago auditivo;
por el adulterio
de tus vísceras resonantes,
de tus musicales
intestinos,
melódicos y ultrajantes.
Y por la asimilación
de tus miedos,
en grotescos sonidos
guturales.


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