jueves, 12 de julio de 2018

POR MI CULPA









Las imágenes se trepan a mi frente
con el hálito cordial de un suspiro,
y luego deletrean, sin lástima,
las palabras que arraigan el suicidio.
Quejarme, ya ¿de qué?
Si no supe luchar en tiempo y forma.
Si no derramé más que silencio
sobre los cuerpos, que yacieron
en la réplica fatal del desconsuelo..

Eso fui ¡Ho Dios!
Un desconcierto de balsas sin puerto.
¡Por mi culpa, por mi culpa!
¡Por mi grandísima culpa!
Sin embargo…por la culpa de todos
los que (nos escondimos)
y nos obligamos a callar las esperanzas,
las tardías esperanzas, descollando,
en nuestro Pueblo.
Hoy, la Virgen de todos esos
martirios, que arremeten
en nuestra clara mente, ya, de viejos…
De, casi ancianos, pregonando
el perdón de los hijos y los nietos.
Hoy, esa Virgen Santificada sea…
por todos nuestros pecados concebida,
y por todos nuestros cobardes
amaneceres turbios, sin abrigo
Benevolente, el sol, brilla en mi interior.
Alumbra la melodía de mis pasos
¡En redención estoy!.
Mas el vestigio que revela mi rastro
no ve claro, ni interpreta
el sonido agudo de mi canto.
Melodioso, interactivo y sin espacio
sucumbe a la alegría
y al desparpajo.
No tiene como, ni quiere
irse de mi página en quebranto.
Irse de mí, no quiere
No esboza artilugios
ni huye de la gloria de mi canto.
¡Amor!! Amor sin pena!


No hay comentarios.:

Publicar un comentario