En este instante en que las horas mueren
sobre la esfera brillante de tus pasos,
quiero acercarme a tí.
¡Ho! Soledad esteril de los cuerpos
que se sumen, de a poco,
en voluptuosas pirámides de carne.
sobre la esfera brillante de tus pasos,
quiero acercarme a tí.
¡Ho! Soledad esteril de los cuerpos
que se sumen, de a poco,
en voluptuosas pirámides de carne.
Con el mismo designio de los Dioses,
sin caer en alabansas vanas,
nutro mi audacia
del vago polen de las flores gastadas.
sin caer en alabansas vanas,
nutro mi audacia
del vago polen de las flores gastadas.
Y allí veo a tus hijos ¡Soledad de las caras!
Y en tu historia marchita
compro la calle antigua
donde cada vitrina expone su estatua.
Sus sedas son viejos temores
que por la acera resbalan.
Y en tu historia marchita
compro la calle antigua
donde cada vitrina expone su estatua.
Sus sedas son viejos temores
que por la acera resbalan.

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