Esta tarde de vagas confluencias,
Donde el silencio es, casi, como un rito,
Entre el hecho previsto y lo inaudito,
Mi memoria me avala en permanencias.
Donde el silencio es, casi, como un rito,
Entre el hecho previsto y lo inaudito,
Mi memoria me avala en permanencias.
Asimilando todas las ausencias,
En la distancia mineral que habito,
Nada se esconde a este secreto mito,
Breve e incierto, de las acaescenias.
En la distancia mineral que habito,
Nada se esconde a este secreto mito,
Breve e incierto, de las acaescenias.
En la oscura quietud de la amargura,
Retiene los perfiles agraviantes.
Y, en el bravo corcel de su hendidura,
Retiene los perfiles agraviantes.
Y, en el bravo corcel de su hendidura,
Vierte la soledad de los instantes.
Allí, todo dolor vive, perdura,
Con la misma pasión de los amantes.
Allí, todo dolor vive, perdura,
Con la misma pasión de los amantes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario